El ecodiseño es la integración sistemática de criterios ambientales en el proceso de diseño y desarrollo de producto. No es un sello ni una campaña: es una forma de trabajar que reduce el impacto del producto desde su origen, en lugar de compensarlo después.
La norma ISO 14006:2020 define cómo integrarlo en los sistemas de gestión existentes. Pero el impulso real viene de la regulación: el Reglamento ESPR (Ecodesign for Sustainable Products Regulation, 2024/1781) obliga a los fabricantes a cumplir requisitos concretos de durabilidad, reparabilidad, reciclabilidad y huella de carbono, categoría por categoría.
Junto con la CSRD —que exige reportar el impacto ambiental de los productos bajo los estándares ESRS E1 (clima) y ESRS E5 (economía circular)— el ecodiseño deja de ser voluntario y pasa a ser parte de la obligación legal de las empresas.