La Huella de Carbono Corporativa (HCC) cuantifica todas las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que genera una empresa: desde el consumo de combustible de sus instalaciones hasta la electricidad que compra o los viajes de sus empleados.
El marco de referencia es el GHG Protocol Corporate Standard —el estándar internacional más extendido para medir emisiones corporativas, utilizado por miles de empresas en todo el mundo— junto con la norma ISO 14064. En España, los cálculos se realizan además con los factores de emisión oficiales del MITERD. Esta combinación garantiza un informe reconocido tanto a nivel nacional como europeo.
No es un ejercicio voluntario de imagen: cada vez más empresas están obligadas a calcularlo, registrarlo y presentar un plan de reducción. Y las que aún no están obligadas, lo estarán pronto.
El resultado es un dato claro —toneladas de CO₂ equivalente— que permite comparar, mejorar y comunicar con honestidad. La base de cualquier compromiso climático que no sea solo marketing.