El Análisis de Ciclo de Vida (ACV) estudia todos los impactos ambientales de un producto desde que se extraen las materias primas hasta que se elimina o recicla al final de su vida útil. Incluye fabricación, transporte, uso y gestión de residuos.
No es un certificado verde ni un sello de sostenibilidad. Es un estudio técnico que dice, con datos reales y metodología ISO 14040/14044, cuánto contamina tu producto, dónde y en qué proporción. A partir de ahí se pueden tomar decisiones, comunicar con evidencia o cumplir con requisitos regulatorios.
Para una pyme, el ACV permite entender dónde están los puntos calientes ambientales de su producto antes de que la regulación o un cliente grande se lo exija.